Casi todos

Más vale tarde que nunca.

La Patri dice:



El pasado 12 de agosto fue el aniversario de boda de Enrique y Almudena, así que felicidades con retraso y disculpas por el olvido.


Recuerdo que conocimos a Enrique hace ya muchos años. Comenzó siendo el amigo de Fermín que nos saludaba desde lejos en un bar de Divina Pastora; luego pasó a ser el chico que bailó una sevillana con Almudena en aquel lejano piso de estudiantes; después fue el amigo que subió a casa de los González-Rendón y que ayudó a que Paco comprobase la clase de jóvenes con los que su hija se iba a Algodonales; y, por último, acabó convirtiéndose en el novio formal de nuestra amiga, aquel que nos quitó el privilegio de movernos por la ciudad con Galileo. (Enrique, te pillamos un poco de manía por eso, pero se nos pasó pronto).




















Supongo que, como todos, habrán tenido días mejores y días peores (seguro que los primeros superan con creces a los segundos), pero el hecho es que desde entonces esta pareja no se ha separado y, así, el viernes pasado ambos celebraron su undécimo aniversario.












ENRIQUE Y ALMUDENA, LA PEÑA KUARE OS DESEA UNA LARGA Y FELIZ VIDA JUNTOS.
ENHORABUENA POR ESTOS ONCE AÑOS Y QUE VENGAN MUCHÍSIMOS MÁS.















OS QUEREMOS, CHICOS.


Las Dalias de noche.

La Patri dice:

Hola a todos.

Supongo que os acordaréis del mercadillo de Las Dalias. Es muy bonito. A mí personalmente me gusta más que el Hippy Market (alias “Mini Hippy”). El hecho es que en esta época Las Dalias abre sus puertas dos noches a la semana, así que hace un par de días nos decidimos a ir. Como no había tanta gente como de día y, sobre todo, no hacía tanto calor, nos lo recorrimos de cabo a rabo mirando con tranquilidad cada puesto, que es lo que a mí me gusta hacer, y escuchando de fondo la música de los grupos que estaban actuando. En un puesto de objetos antiguos, nos enamoramos de un ventilador pequeño de la época de nuestros abuelos, que funciona perfectamente y que ahora adorna nuestro salón.

Antes de irnos, nos sentamos a tomar algo fresquito en uno de los bares del recinto y pasamos el rato charlando y –algo que me encanta- observando a la gente. Besos para todos.










Más fotitos del fin de semana hawaiano....















































































































LA BARBACOA

La Patri dice:

El domingo después de la fiesta hawaiana tuvimos barbacoa en casa de Maribel y Manolo, es decir, un fin de semana completo. Allí se repitieron las escenas de siempre. Tuvimos nuestra carne a la brasa, que esta vez estaba más rica que nunca gracias a la nueva barbacoa de los Del Valle-Ortega, nuestra bebida fresquita, un salmorejo que hizo Isabel para chuparse los dedos y otras exquisiteces (qué bien nos cuidamos, después nos quejamos de la celulitis y de los quilos de más). Los niños solo se separaron de los perros para darse interminables baños en la piscina y nosotras, como siempre, hablamos de multitud de temas distintos mientras los chicos jugaban a algún juego –creo que a las cartas-. Algunos de nuestros temas de conversación fueron el blanqueamiento anal (por supuesto), los famosos (por supuesto también), ¿qué fue de…?, los maridos (chicos, no os alarméis, cada una de nosotras y por riguroso turno hablamos maravillosamente bien de nuestros amados esposos) y, por último, tuvimos un interesante debate: a favor o en contra del “No hay que agobiarse”. Cómo me gustan estas charlas con vosotras, la verdad es que las echo de menos.

Por otro lado, Nerea nos enseñó, tomando a Almudena como modelo, cómo hacernos un bonito moño veraniego y a final de la tarde entonamos el “cumpleaños feliz” para nuestra Elena, que ese día cumplía 8 añitos.

Muchas gracias a los anfitriones, Maribel y Manolo, que nos acogen cada verano en su parcela para celebrar otra de nuestras tradiciones: la barbacoa. Besos para todos.








¿De quién son estos pies?




CELEBRANDO LOS 40










La Almu: el pasado 25 de Junio celebramos el 40 cumpleaños de Isabel. Salimos a cenar a la cantina mexicana Chiguagua, junto al Gorila. Tras pensar que pediríamos, nos aconsejaron compartir todos los platos, y allí estábamos 5 comensales hambrientos de comida picante y una preñada que entre " yo no puedo comer picante" y un " uhy!! cuánto pica esto", nos zampamos 6 platos como 6 soles mayas y alguna se ayudó empujando con varios margaritas.

¿Quién dijo miedo? Perico se atrevió con los chiles y la salsa extra picante.





Después llegó el momento regalitos, canción de cumpleaños y soplado de velitas.






Después se nos unió Rado y fuimos a tomar una copita al Damajuana y terminamos en el Bereber, el patio estaba decorado con arena de playa y había un holograma de un riachuelo lleno de peces que huían a nuestro paso.






ISABEL NOS VEMOS CELEBRANDO LOS 41